Saca partido a esta hortaliza tan refrescante con estas cinco recetas que te proponemos y que puedes incluir en tu menú diario
El tomate es fruto de planta herbácea de la familia de las Solanáceas. Planta originaria del continente americano, al parecer de la zona de Perú y Ecuador, desde la que se extendió a América Central y meridional. Su introducción en Europa se realiza en el siglo XVI. Se cree que fue utilizada como planta ornamental y se sabe que a mediados del siglo XVIII ya se cultivaba con fines alimenticios.
El tomate aporta nutrientes esenciales para el organismo y beneficiosos para la salud, como la fibra y la vitaminaC, que protege a nuestras células del daño oxidativo y contribuye al normal funcionamiento de los sistemas nervioso e inmunitario. El color rojo típico de esta hortaliza se debe al licopeno, un carotenoide sin actividad provitaminica A, que presenta un alto poder antioxidante. La cantidad de licopeno depende de la variedad de de tomate y del grado de madurez. Otro aspecto a destacar es que el triturado y cocinado del tomate, así como su combinación con aceite (como aliño), facilitan la incorporación de licopeno a nuestro organismo (absorción).