Programas Psicomotores (psicomotricidad)Tienen como objetivo la generación de una base amplia de experiencias motrices variadas que permitan mayor transferencia para el desarrollo de futuros aprendizajes más complejos (Pérez Ruiz 1994).
Programas Motores Generales
Serían los aprendizajes o experiencias motrices que contienen información sobre estructuras de coordinación, trayectorias, los movimientos y su duración, velocidad, aceleraciones, intensidad de las fuerzas, o sea, información referente al espacio, los objetos, el tiempo, biomecánica, cinemática, dinámica y la relación e interacción entre las mismas en una forma genérica y simple. Este sería el punto de vista de lo que para nosotros los entrenadores de Básquetbol, creo, tendría relación para futuros aprendizajes al respecto.
Programas Motores Específicos
Representarían la gama de aprendizajes motores específicos, o sea, las técnicas y su aplicación en situaciones de distinto nivel de complejidad.
Estos programas motores específicos podrían ser más o menos complejos.
Para lograr un programa motor específico el deportista debería tomar parámetros que los extrae de los programas motores generales que este dispone. De esta manera puede desarrollar un aprendizaje más específico rescatando aquellos aprendizajes o segmentos de aprendizajes anteriores.
Transferencia
La transferencia se utilizaría con el objeto de rescatar experiencias o segmentos de experiencias motrices ya aprendidas con el fin de poder utilizarlas en la construcción de nuevos aprendizajes más o menos complejos.
Estos parámetros representarían la posibilidad de acelerar el proceso además de mejorar la calidad y el nivel de los nuevos aprendizajes.
Mientras más rica y variada sea la experiencia motriz del individuo, se podría alcanzar un mayor grado de complejidad en el nuevo aprendizaje, además de hacer más efectiva su utilidad en situaciones concretas.
Todo proceso de transferencia se llevaría a cabo a partir de un proceso de interiorización que es de carácter cognitivo.
El proceso de transferencia sería un proceso informativo. Cuando el aprendiz desarrolle sus experiencias de manera consciente, alejado de todo intento de adiestramiento, sería capaz de alcanzar un nivel mucho más alto en su desarrollo porque tendría la capacidad de reconocer parámetros informativos relevantes y transferirlos hacia los nuevos aprendizajes de manera ágil y efectiva. Podría rescatar conceptos que le serían útiles, altamente informativos y efectivos para su posterior aplicación.
Algunas conjeturas que servirían para mejorar la calidad de los Aprendizajes. Deberían:
1. Utilizar el juego como herramienta de aprendizaje.
2. Desarrollar dentro de esos juegos actividades que apunten al desarrollo psicomotor.
3. El desarrollo psicomotor durante la niñez sería la base para futuros aprendizajes y lograr la conceptualización del juego, o sea, el entendimiento del mismo de manera tanto universal como específica.
4. Utilizar el básquet como un medio de desarrollo integral no sólo como jugador, también como persona.
5. Educar, formar, desarrollar. No adiestrar.
6. Evitar la especialización temprana excesiva.
7. Desarrollar dentro del juego las técnicas de manera global e ir especializándolas a medida que el niño avanza en edad y en nivel evolutivo (evolucionan junto con el juego).
8. Plantear el juego de manera general evitando en lo posible especializar al niño en determinadas posiciones dentro de la cancha y su consiguiente adiestramiento en dicho puesto.
9. Un jugador Integral se desarrollaría a partir de la experiencia general del juego, del movimiento, del conocimiento, de la posibilidad de resolver problemas y de la posibilidad de tomar decisiones, simples o complejas pero con relación a su nivel de evolución y desarrollo. En principio el niño juega donde se siente a gusto y donde él considera que puede desempeñar un rol.
10. Para jugadores de categorías formativas digamos que debe llegar a un punto intermedio del proceso de formación, habiendo tenido la experiencia de aprender técnicas, conceptos y de juego en distintas posiciones o puestos. (Este punto depende de factores tales como el momento en que se inició, la experiencia previa, la edad, contextura física, habilidades motoras y destrezas que el jugador no niño pueda tener).
11. Hacer un uso racional de las reglas (adecuadas), especialmente en niños muy pequeños, para evitar su aburrimiento y posterior abandono de la actividad.
12. Manejar racionalmente la competencia y los resultados, utilizar esta como un medio recreativo en los niveles inferiores de aprendizaje y como un medio evaluativo en los niveles superiores dentro del proceso de formación.
13. Utilizar actividades que obliguen al jugador, cualquiera sea su edad o nivel de desempeño, a ejercitar la creatividad.
"La realidad sería que los chicos llegan a los clubes y el propósito del deporte sería no sólo el de formar jugadores o equipos sino también el de educar personas. Deberíamos entender que la manera de que muchos chicos se mantengan en la actividad y lleguen a ser jugadores adultos es haciéndoles la actividad divertida, interesante, tomarla como lo que es, un juego, dejando los procesos más estrictos para cuando el jugador deje de ser un niño”.
Quisiera aclarar antes de terminar este punto que los aprendizajes inteligentes para nosotros se siguen desarrollando durante todo el proceso, incluso ya como adolescentes y adultos, sea en categorías mini, infantiles o superiores a estas, durante toda la vida deportiva del jugador. Siempre estos aprendizajes tomarían la forma de conceptos.
El método dentro de los procesos inteligentes
Como toda respuesta inteligente partiría de aprendizajes inteligentes, tendría un valor relevante para ello, el método de enseñanza que el entrenador utiliza. Este ocuparía durante el proceso de formación el lugar de privilegio en lo que a la didáctica se refiere.
El método de enseñanza determinaría la forma en la cual se irían a desarrollar los aprendizajes, y a la hora de lograr aprendizajes inteligentes sería importante que el método fuera compatible con lo que la filosofía de trabajo determina.
Dentro de nuestra didáctica del básquetbol sería común utilizar la resolución de problemas como método más sobresaliente, pero sin descartar las bondades que nos podrían ofrecer otros métodos como apoyo. El objetivo sería alcanzar el nivel de interiorización (toma de conciencia) a través del planteamiento del problema.
En un nivel de aprendizaje conceptual, el jugador desarrollaría la respuesta ante un determinado problema que se le plantea, utilizando para ello el análisis, el ensayo y el error. De todo este proceso el jugador iría sacando o encontrando información, que sería procesada y utilizada para elaborar una respuesta adecuada. Esta respuesta al problema planteado se transformaría en un aprendizaje motor que sería conceptualizado. De esta manera tendría la posibilidad de utilizarlo y modificarlo adaptándolos a nuevas problemáticas mediante procesos de transferencia. Desarrolla nuevas estructuras psicomotrices que las podría utilizar para crear otras más complejas que partirían de la resolución de problemas, precisamente, más complejos.
Con este método se facilitaría la toma de conciencia haciendo el aprendizaje más inteligente (parte de una lógica) y consistente. En contrapartida esta toma de conciencia sería más difícil de lograr con los métodos demostrativos o comandados cuando estos se utilizan como método exclusivo de enseñanza.
Formación estructurada o formación conceptual
Habría diferencias de base, en las categorías formativas, entre jugar un juego por sistemas con enseñanza comandada y un juego (libre) conceptual cuyo aprendizaje sería predominantemente por descubrimiento y resolución del problema a necesidad.
Diría en un tono un tanto irónico, que “en el primero el entrenador enseña, en el segundo el jugador aprende”.
El juego estructurado tendría un límite que sería el mismo sistema, el juego conceptual el único límite que admite sería la capacidad del jugador y sus deseos o necesidad de superarse.
Uno es más simple y rápido de enseñar, no necesita una preparación especial por parte del entrenador, generalmente con la experiencia alcanza, es menos consistente y es aplicable a una o algunas determinadas situaciones.
El otro es más complejo e insume un tiempo mayor para ser aprendido, implica una preparación especial por parte del entrenador, estar teóricamente bien fundamentado, además de tener experiencia y ser creativo. Su aprendizaje es muy consistente y no tiene límite de aplicación ya que las respuestas están dadas en función del problema que se plantea durante el aprendizaje o el juego.
¿Por qué la resolución de problemas? Porque es un método que le plantea al jugador dentro de la práctica un problema que debe resolver para ser aprendido, de la misma manera que deberá resolver los problemas que se le planteen durante un juego.
Por eso durante el proceso de aprendizaje la resolución de los problemas debe encontrar una respuesta que le obligue a tomar una decisión. Puede esta decisión ser acertada o errada.
Estos aciertos o yerros deben ofrecerle al jugador una información que pueda incorporar al aprendizaje con el objeto de hacerlo cada vez más efectivo en su aplicación. Se trata de ir eliminando errores, para mejorar la calidad de las respuestas.
Prof. Willy Romero
wromero@luronet.com.ar
Foto: Daniel García Peris
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