La fructosa es el azúcar que se encuentra en las frutas y su consumo no es perjudicial sino muy aconsejable, nutritivo y saludable. Pero ¿qué pasa si nos hidratamos mediante bebidas refrescantes endulzadas con azúcares añadidos?
Un trabajo publicado en la revistas Hepatology a cargo del Dr. Juan Carlos Laguna, profesor de Farmacología de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Barcelona, demuestra que ingerir bebidas con fructosa en exceso, no sólo producen un aumento de peso sino que modifican el mecanismo de ajuste energético del organismo.