- Siéntate en la punta delantera de la colchoneta para que cuando realices el balanceo hacia atrás, tu cuerpo permanezca dentro de la misma.
- Despega los pies del suelo y tómate con las manos de los tobillos.
- Una vez logrado el equilibrio, mediante el apoyo de los glúteos, extiende ambas piernas levemente separadas una de otra, a la altura de los hombros.
- Lleva tu mentón al esternón, contraes los abdominales y comienzas a rolar hacia atrás, manteniendo la misma posición corporal que adoptaste anteriormente.
- Realiza entre 5 y 8 rolidos dependiendo de tu condición física.
Sugerencias:
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El secreto de este ejercicio radica en mantener los abdominales contraídos durante toda la fase del ejercicio. Esto hará que puedas mantener la posición adoptada en la fotografía 42 durante el rolido.
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El rolido debe llegar hasta el punto de apoyo de los omóplatos y no llegar a apoyar la base de la nuca durante el ejercicio.



