Niveles de desarrollo dentro del proceso de formación
En los procesos de aprendizaje existirían una íntima relación entre lo que se enseña y lo que el jugador puede asimilar y de esta relación dependerían en gran medida los aciertos y errores del proceso.Por lo tanto para que éste sea lo más justo posible para el jugador es que debería adecuarse a su nivel evolutivo y necesidades personales.
El proceso debería respetar el principio de individualidad el cual permite entender y conocer al jugador, de manera tal que el trabajo que se realice con él esté orientado a aumentar y explotar al máximo sus capacidades y paralelamente disminuir sus limitaciones.
El trabajo masivo se utilizaría en mayor medida con los niños en la etapa de iniciación o de juegos y en menor medida con jugadores en formación. En los niveles más altos del proceso cambiaríamos el concepto de trabajo masivo por el de trabajo colectivo o grupal.
En toda la extensión del proceso; de juego, de formación y de rendimiento habría que respetar este principio de la individualidad como base para el logro de aprendizajes más consistentes.
El siguiente sería a mí entender un esquema que representaría los distintos niveles de trabajo (adquisición de determinados conceptos), parte de un orden cronológico el cual nos daría una idea del nivel (evolutivo) de desarrollo del jugador y de qué manera estos se irían utilizando en mayor o menor medida dentro de la extensión del mismo (tiempo que transcurre en ese nivel).
1er nivel 5 a 12 años: Etapa del juego y desarrollo psicomotor.
2do nivel 12 a 15 años: Etapa de formación general.
3er nivel 15 a 17 años: Etapa de formación especial.
4to nivel 17 años en adelante: Etapa de rendimiento y alto rendimiento.
5to nivel: Etapa del desarrollo de las capacidades físicas y de los fundamentos. Se aplicaría a los cuatro niveles anteriores.
Equivalencias
o 1er Nivel: Escuelas, Mini.
o 2do Nivel: Mini a Primer Año de Cadetes.
o 3er Nivel: Cadetes a Juveniles.
o 4to Nivel: Juveniles en Adelante.
Estos niveles aquí determinados no serían estrictos ya que solamente harían referencia al aspecto más importante a desarrollar de acuerdo a la etapa por la que atraviesa el jugador y a la evolución que este va alcanzando.
Cada nivel apuntaría básicamente al desarrollo de determinadas capacidades (o conceptos), pero para esto tomaría en ciertas medidas o se valdría de propiedades de las otras, por lo tanto ningún nivel sería puro y todas las etapas se combinarían en mayor o menor medida entre sí durante el proceso. La relación entre sí es constante.
Salvo en casos excepcionales, no sería aconsejable saltear etapas para acelerar el proceso, especialmente a partir del segundo nivel ya que esto restaría consistencia al objetivo buscado. Puede pasar que un jugador se inicie de grande, en este caso se buscará la manera de adaptarle el proceso pero sin obviar los aspectos básicos para su desarrollo.
Saltear etapas implicaría apurar el proceso y esto conduciría a un desarrollo prematuro del jugador el cual iría perdiendo consistencia y disminuyendo sus posibilidades de evolucionar competitivamente y en consecuencia tarde o temprano quedará afuera del sistema. Ningún entrenador debería saltear etapas con el fin de lograr resultados prematuros que más adelante pagará el jugador. Esta acotación hace referencia al uso irracional de la competencia en el minibasquetbol.
El pasaje de un nivel de trabajo a otro no estaría estrictamente condicionado por la edad o por ciertas estructuras del proceso, todo cambio es paulatino y existen zonas de transición que unirían coherentemente una etapa con otra. Estas transiciones las determinaría el encargado de orientar el proceso de aprendizaje. No serían cambios bruscos.
Las áreas de desarrollo del entrenador
En función de los niveles de desarrollo del jugador es que determinaríamos de manera general la cualidad que mejor ha de definir el perfil de un entrenador, o sea, que para cada etapa debería haber un tipo de entrenador que se caracterice por desarrollar su labor de una determinada manera, o bien el mismo entrenador debería adaptarse y actuar en función del nivel o niveles en que se desempeñe.
Puede ser que un mismo entrenador desempeñe sus funciones como tal en distintas categorías y en distintos niveles dentro del proceso de aprendizaje, en este caso él debería adecuar los objetivos, la forma de trabajo a cada grupo y nivel.
Bajo ningún concepto el entrenador debería masificar su tarea y dar indiscriminadamente objetivos y cargas de trabajo de grandes con los chicos o viceversa.
Por lo tanto diría que hay una cualidad que determina el perfil del entrenador y que lo haría más idóneo en el nivel en que éste se desempeñe. De acuerdo a los niveles anteriormente mencionados tendríamos una categorización de lo que definiría la idoneidad del entrenador:
Primer nivel = Etapa del juego y desarrollo psicomotor.
Segundo nivel = Etapa de los fundamentos y de conceptual general.
Tercer nivel = Etapa de desarrollo técnico táctico conceptual específico.
Cuarto nivel = Etapa de especialización del juego y de los jugadores. Trabajos específicos para el rendimiento competitivo y alto rendimiento. Incremento y afianzamiento de los conceptos.
Nivel universal = Abarca los cuatro niveles y apunta al desarrollo de las capacidades físicas (fuerza, velocidad y resistencia) y de los fundamentos del juego, en función del nivel de desarrollo. Se trabajan en menor o mayor medida durante toda la vida deportiva de la persona. Implica un conocimiento del juego todo.
“En todos los niveles debería estar siempre presente el planteamiento del problema para resolverlo, la información relevante en función del nivel evolutivo y la toma de decisiones”.
En función de lo hasta aquí expuesto es que determinaría el perfil del entrenador para cada etapa dentro de los niveles de desarrollo.
Para el primer nivel = Idóneo en juego y Psicomotricidad.
Para el segundo y tercer nivel = Idóneo en fundamentos y desarrollo de conceptos técnicos y tácticos.
Para el cuarto nivel = Idóneo en estrategias para el logro de objetivos que tengan que ver con el rendimiento competitivo a nivel de equipo. Preparación para los logros o metas que se propongan.
Quiero destacar nuevamente que ninguna etapa es pura, si bien hay un predominio de ciertas características en cada una, todas interactúan entre sí y se apoyan unas en las otras.
Por lo tanto un entrenador que se desempeñe en cualquiera de estas etapas o niveles debería poseer una formación integral que le permita entender todo el proceso desde el principio hasta el fin y a partir de esta formación, una idoneidad directamente relacionada con el nivel de desarrollo en que se desenvuelva.
En Síntesis:
o El desarrollo psicomotor favorecería al logro de aprendizajes inteligentes los cuales permitirían una aplicación más adecuada de los fundamentos.
o Estos fundamentos bien entendidos y aprendidos permitirían alcanzar el nivel conceptual de los mismos favoreciendo el desarrollo del pensamiento táctico.
o De esta manera se lograrían por parte del jugador respuestas inteligentes, rápidas y correctas ante situaciones de juego o problemas que se le planteen durante el partido, de forma tal de poder sumar todas estas respuestas de todos los jugadores en función del éxito colectivo.
Las respuestas las dan los jugadores en función de los problemas que se le planteen o que le plantee el adversario, ya sean problemas que se dan de manera voluntaria o fortuita. Sea en sistemas estructurados o en sistemas libres de juego, las respuestas hay que darlas, porque el hecho de no darlas es equivalente a haber dado una respuesta errónea. Por eso la formación del jugador en procesos de aprendizaje inteligentes con un alto contenido conceptual y basado en la resolución de problemas sustentado por un elevado caudal informativo, se transformarían a futuro en las respuestas en formas de aciertos y errores que éste podrá dar durante el juego y como todos sabemos se aproximarían más al éxito los que cometieran menos errores.
Profesor Willy Romero
wromero@luronet.com.ar
Foto: graells
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