En el marco de la Exposición Internacional Zaragoza 2008, cuyo lema es “Agua y desarrollo sostenible”, la jefe del Servicio de Medicina, Endocrinología y Nutrición del Consejo Superior de Deportes, Nieves Palacios, explicó la importancia de mantenerse correctamente hidratado cuando se realiza ejercicio físico sobre todo, en épocas de calor.
“El agua representa entre un 65 a 75 por ciento del peso corporal en los seres humanos y durante la realización de la actividad física, aumenta la producción de calor, poniéndose en marcha una serie de mecanismos termorreguladores que pueden llegar a eliminar unas 600 kilocalorías por litro de sudor”, indicó.
Por esto, es importante estar bien hidratado durante la práctica de ejercicio ya que si no ingerimos la cantidad de líquidos necesarios para mantener nuestro organismo correctamente hidratado puede producirse deshidratación, que no sólo tiene un efecto negativo en el rendimiento deportivo sino también en la salud.
Los síntomas de la deshidratación son el aumento de la temperatura corporal y de la frecuencia cardíaca; la reducción de la excreción renal de orina; el dolor de cabeza; el sueño; la dificultad de concentración, y hasta posibilidad de colapso, si el ejercicio se combina con calor y no se consume la cantidad de líquido necesaria.
“La sed es una sensación poco fiable para conocer las necesidades de líquido que el cuerpo requiere. Muchos deportistas sólo ingieren bebidas cuando ésta les avisa, lo que genera deshidratación porque sólo se consume una parte de los líquidos perdidos durante el ejercicio", sostiene Palacios.
La experta resaltó el papel del sodio en la hidratación correcta del deportista y señaló que se debe prestar especial atención a ingerir líquidos que aporten la cantidad necesaria de sodio, puesto que éste es el electrolito que más se pierde durante la sudoración y es fundamental para mantener el equilibrio de los fluidos celulares.
“En competiciones de muy larga duración, una hidratación realizada exclusivamente con agua puede producir hiponatremia o descenso de sodio en sangre, por un exceso de líquido sin el aporte suficiente de este electrolito”, indicó.
La experta aconsejó también una presencia de hidratos de carbono en líquidos durante el ejercicio, de entre el cuatro y el nueve por ciento, para contrarrestar la sensación de fatiga. "Cuando el ejercicio se prolonga más de una hora siempre es conveniente incluir hidratos de carbono en la bebida", concluyó Palacios.
Deja un comentario