Quiero contar una pequeña anécdota a través de la cual y a raíz de esta, podremos sacar ciertas conclusiones: ahí les va…
Una vez, trabajando en Estados Unidos y aplicando mi método ITFS “Innovative Tenis Footwork System”, alguien me expresó algo que va a quedar para siempre en mi memoria: “nunca permitas que un entrenador se dirija hacia tí como si fueses un preparador físico normal, porque tú no eres un preparador físico normal”. Esa persona fue Emilio Sánchez Vicario, exjugador ATP #7 singles y #1 dobles, director de la Academia Sánchez-Casal en Naples (Florida) donde me encontraba trabajando en ese momento. También en sus palabras me dijo que al haber sido jugador desde niño/adolescente, cuento con herramientas que un preparador físico tradicional, no cuenta.
Emilio me ha señalado varios puntos a favor, no obstante, las cualidades que más recuerdo son puntualmente 2:
- La capacidad de tener empatía práctica con el jugador (esto refleja la facultad de poder colocarse en el lugar del tenista y saber lo que siente dentro de la cancha en los diferentes momentos, por ejemplo, durante un partido de torneo o en el entrenamiento propiamente dicho
- La facilidad para diseñar ejercicios de utilidad y coincidentes con la funcionalidad propia del tenis “cuando tengas dudas de algún movimiento, recuerda de cómo tú lo hacías cuando eras niño, hazlo en la práctica y verás cómo lograrás refrescarlo con facilidad. Ese será el movimiento correcto”
- Como reflexión final sobre lo expresado en este artículo, podemos destacar algunos ítems fundamentales que conllevan a que el desempeño de nuestra tarea como entrenadores físicos de tenis, vaya más allá y traspase los límites de la enseñanza específica de la actualidad:
- Al interpretar cada uno de los movimientos correctos y las respectivas secuencias en forma adecuada, dentro de los entrenamientos específicos de footwork y en relación con el proceso de aprendizaje por parte del alumno, se podrán comprender en forma rápida y determinar con seguridad, cuándo un jugador está apto para pasar a la etapa siguiente en cuanto a orden de dificultad creciente
- Al conocer en detalle cada una de las acciones motrices de un jugador, se podrá contar con una amplia batería de ejercitaciones
- Brindar consignas claras, precisas y entendibles para el alumno en cuanto a cada ejercicio, haciendo que la capacidad de comprensión del alumno se vea acelerada
- Contar con una gran calidad de ejecución a la hora de exhibir los movimientos a los alumnos (no nos olvidemos que el sujeto imita y copia lo que ve). Por lo tanto, la demostración del docente hacia el jugador
- previamente a la ejecución de cada ejercicio debe ser lo más perfecta posible
- Dilucidar con gran facilidad, la falla o imperfección motriz ejecutada por el jugador (por más pequeña o “insignificante” que esta sea)
- Proporcionar las correcciones justas durante el mismo momento en que se produzca el movimiento equivocado, es decir en forma instantánea, no dejando pasar ningún pequeño error o detalle mal ejecutado que se pueda consolidar negativamente para el futuro
Por supuesto que un punto fundamental es ir innovándose, perfeccionándose, actualizándose permanentemente e investigar constantemente a través de bibliografía, observación de videos, intercambio de conocimientos con colegas y también adecuando nuestro trabajo a los requerimientos biomecánicos de cada jugador (tipo o estilo de juego, necesidades particulares, etc.) incluyendo formas y metodologías de enseñanza relacionadas a las neurociencias, me refiero a la acción de estudiar el comportamiento del cerebro del ser humano en las distintas etapas evolutivas y las posibles respuestas ante determinados estímulos para poder adaptar de la mejor manera posible nuestro sistema de enseñanza, de manera tal que cumplamos con el propósito de lograr que la respuesta del alumno coincida lo mayormente posible con aquella conducta que nosotros, los decentes, esperamos. Cabe destacar que este último aspecto descripto, en cierto modo también tiene que ver con la empatía del profesional respecto a cada uno de sus alumnos. Y lo que es más importante aún, relacionando este concepto con el título de este artículo y el eje central del mismo, si fuimos jugadores de tenis durante nuestra etapa infanto-juvenil, estaremos en condiciones óptimas para comprender y entender con gran facilidad a nuestros alumnos, haciendo que el proceso sea más sano, llevadero, eficiente y eficaz para ambas partes.
Federico Palermo
Entrenador Físico Alto Rendimiento especializado en Tenis, Footwork especializado y Biomecánica aplicada
Director FP Tenis