Humberto Horta y Reyes González, director médico y fisioterapeuta respectivamente, de la clínica Theramar, explicaron en un acto organizado por Gonzalo Mieres, colaborador de El Comercio, que el agua de los balnearios y los centros de talasoterapia tiene propiedades minero-medicinales que no poseen la de los spas, que muchas veces es agua del grifo.
“En los balnearios el agua proviene de un manantial, con lo que es más rica en determinados nutrientes. Pero si la distancia desde donde brota el agua hasta el balneario es superior a 150 metros, éstos se pierden y no cumplen sus funciones. La particularidad de la talasoterapia es que utiliza agua de mar y al igual que los balnearios, lo hace con una función curativa”, explican.
Los especialistas indican que el agua de mar posee tres minerales esenciales: yodo, potasio y sodio. “El yodo es el mineral marino por excelencia, indispensable para las glándulas tiroideas y el crecimiento mental; el potasio, participa en la contracción del músculo cardíaco, cuyo déficit es causante de fatiga, debilidad o dolores musculares; y el sodio interviene en la transmisión de impulsos nerviosos”.
Con una inversión de 900.000 euros y el permiso de explotación durante 15 años, la empresa Theramar espera inaugurar este verano una clínica homónima de fisioterapia con un centro de talasoterapia que estará ubicado en el edificio Talasoponiente.
El circuito típico de la clínica comienza con los inhaladores de vapor, luego las arcillas calientes o frías (depende si la persona tiene problemas de circulación o no) y un masaje corto en la espalda y las rodillas que termina en las piscinas, donde finalmente se aplican chorros de agua en el cuerpo.
“La talasoterapia está enfocada para la prevención de todo tipo de dolores: neurológicos, musculares (relacionados con la fatiga, contusiones o micro-roturas de fibras musculares) y provocados por patologías determinadas”, explica Horda. Y también afirma que a través de la inhalación del vapor de agua de mar se consigue fluidificar las secreciones bronquiales, lo cual es recomendable para las personas que sufren de silicosis, como los mineros.
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