En nuestro gimnasio, en nuestro trabajo diario, podemos identificar 3 zonas que hacen a nuestra capacidad de actuar e influenciar en nuestro entorno.
La zona de preocupación es aquella de la cual habitualmente nos quejamos pero que nuestra capacidad de acción para cambiar las cosas es limitada o nula, aquellas cosas que no podemos controlar.
En la zona de influencia, están aquellas cosas que podemos cambiar, está en nuestro potencial modificarlas, pero todavía no hemos tomado la suficiente conciencia del beneficio de actuar en consecuencia o no nos hemos comprometido a hacerlo. Lamentablemente el 98{e30072f1a99c6c98cce57ffe6cdf2df60ae7d4ea931ea5ec7b71369bdab02c58} de las personas nos movemos ante las crisis en vez de prevenir y planificar a tiempo los cambios.
Lo importante no es lo que puedes modificar, sino lo que quieres y estás comprometido a modificar, zona de acción comprometida.
Concentra tu energía, tu poder y tus conversaciones en aquellas cosas que sí quieres que pasen y estás dispuesto a "hacer lo que haya que hacer" para que sucedan. De esta manera, estás desarrollando tu poder de acción e influencia, en vez de darle poder a las cosas que no están en tu zona de influencia.
Aprende a alimentar y expandir tu poder, y los resultados extraordinarios vendrán como consecuencia.
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zona de preocupación |
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zona de influencia
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zona de acción comprometida
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