- Siéntate en la parte delantera de tu colchoneta
- Flexiona tus rodillas
- Sujeta tus tobillos con tus manos por delante de ellos
- Mantiene tus pies juntos y extendidos
- Apoyándote en tus glúteos, eleva los talones del suelo intentando mantener el equilibrio
- Lleva tu mentón hacia el tórax
- Siente tu cuerpo redondearse
- Inspira y comienza a rodar hacia atrás
- Espiras al rodar hacia adelante
- Intenta no apoyar la punta de tus pies mientras te balanceas. Al principio te costará pero con el tiempo lo lograrás
- Repite este ejercicio entre 5 y 6 veces
Sugerencias:
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Mantiene la posición de "bolita" lo mejor que puedas
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Procura no variar dicha posición durante el balanceo
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En el impulso está el secreto. Un impulso suave no te permitirá el retorno




