Gimnasia para la mujer: ¿abdominales si o abdominales no?

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Gimnasia para la mujer: ¿abdominales si o abdominales no?Los ejercicios abdominales han tenido siempre muy buena prensa y nos han mandado a practicarlos en diferentes etapas de nuestras vidas. Como kinesióloga especializada en los trastornos del piso pelviano me ocupé de investigar el tema desde hace muchos años. Las conclusiones son terminantes: los abdominales clásicos nos aportan más perjuicios que beneficios. Pero, ¿por qué?

 

Para empezar a entender el tema tenemos que hacer una breve reseña anatómica. Los músculos abdominales son varios: el recto anterior, oblicuo mayor, oblicuo menor y transverso. Ellos, en su conjunto, van desde las costillas y parte inferior del esternón, hacia el pubis, huesos ilíacos (cintura) y también siguiendo en dirección lateral llegan hasta las vértebras lumbares.

 

En la parte más baja del abdomen, por detrás del pubis, tenemos la cavidad pelviana. En ella se alojan los siguientes órganos: vejiga, uretra, útero y recto. Estos órganos son mantenidos dentro de la cavidad por el piso de la pelvis, el cual está formado por ligamentos, fascias y una serie de músculos que se llaman en su conjunto periné. Puede ocurrir que este sostén no sea suficiente y que ellos tiendan a descender, es el caso de los prolapsos. Otras consecuencias que pueden expresar esta falla del piso de la pelvis son ciertas incontinencias. La incontinencia es la pérdida involuntaria de orina, por ej. El típico escape de un chorrito con una tos o estornudo.

 

Esta falla en la función de sostén del piso de la pelvis está generalmente ligada a un mecanismo de hiperpresión abdominal como por ejemplo, los ejercicios abdominales. Es decir, estos generan alta presión en la cavidad abdominal, la cual se transmite a las vísceras pelvianas y, si el piso de la pelvis no es lo suficientemente resistente para sostener los órganos, puede comenzar a generarse un prolapso o una incontinencia. El hombre no tiene esta preocupación porque su piso pelviano es cerrado, sin las “debilidades” propias de la mujer.

 

La mujer, en las distintas etapas de su vida, está expuesta a diversos esfuerzos abdominales como es la actividad deportiva, los embarazos, partos, bronquitis crónica, esfuerzos evacuatorios por constipación, entre otros. Y siempre un prolapso o algunos tipos de incontinencia tiene alguno de estos factores como desencadenantes.

 

Por ello es importante tener en cuenta la evaluación del periné antes de que estos “esfuerzos” se lleven a cabo. En caso de que se detecte una debilidad debemos ocuparnos primero de fortalecerlo para prepararlo correctamente para que soporte el esfuerzo. Otro punto a tener en cuenta es cómo adaptar el esfuerzo a las características propias del piso de la pelvis para preservar su buena función y la de los órganos pelvianos.

 

Estudios más recientes demostraron que la hiperpresión abdominal se desencadena sobre todo cuando el abdominal se inicia desde el recto anterior del abdomen, es decir el ejercicio clásico. La nueva tendencia es trabajar sobre la cincha abdominal, esto es transverso del abdomen, oblicuo mayor y menor. Ellos tienen una acción sinergista con el periné, ya que la contracción de la faja abdominal genera la activación refleja del periné, colaborando con la tonificación del piso de la pelvis y no su debilitamiento como ocurre con los ejercicios clásicos.

 

Esta nueva corriente tiene sus fundamentos en los conceptos construidos por la Gimnasia Hipopresiva.

 

Es importante tomar conciencia que al hacer una actividad física se debe priorizar la salud sobre la estética. La insistencia sobre el recto del abdomen además genera la separación del mismo de la cincha abdominal dando el aspecto globuloso que a veces tiene un abdomen trabajado por años. Para lograr un abdomen chato siempre debo buscarlo desde la faja abdominal.

 

Los abdominales hiperpresivos clásicos no sólo debilitan al periné y atentan contra la estática pelviana, sino que no es el mejor trabajo para nuestra columna. Si pensamos que el recto anterior del abdomen va desde el esternón al pubis, su contracción me tenderá a aproximar estos puntos de inserción generando una sobrecarga sobre la columna (acuñamiento de los discos) y hasta podemos imaginar exageradamente una actitud cifótica desencadenada por su hipertonía. En cambio la cincha abdominal me ayudará a sostener esta columna y las vísceras abdominales actuando de “faja” natural, son el verdadero sostén.

 

Debemos ver al cuerpo como un todo, ¡una unidad!

 

Los avances que se realizan en el ámbito de la kinesiología deberían ser el nutriente de la Educación Física y su vínculo mucho más estrecho para buscar tener siempre como objetivo la salud del movimiento y así poder incluir la estética desde este concepto de salud.

Comentarios

5 responses to “Gimnasia para la mujer: ¿abdominales si o abdominales no?”

  1. Lector Avatar
    Lector

    me han encantado los videos de pilates con aro del instructor de palma de mallorca me gustaria que alguna vez trabajase con el rodillo de espuma.gracias

  2. Felipe Montalvo R Avatar
    Felipe Montalvo R

    Entonces como fortalecer el recto abdominal en caso necesario???

  3. Vanina Avero Avatar
    Vanina Avero

    Hola!! algo había leido es muy interesante que se le dé importancia al piso pelviano ya que no era muy difundido yo lo trabajo mucho en mis clases pre y post- parto. saludos!!!

  4. Spilberg Avatar
    Spilberg

    La felicito por su nota…

    No es imprescindible creo en mi opinion fijarse unicamente en la zona abdominal, ya que la mujer acumula grasas en caderas, gluteos y muslos a diferencia del hombre… aunque le da un aspecto saludable al trabajar dicha zona

    Hay muchos otros ejercicios como el pilates que pueden perfectamente trabajar los abdominales sin traer daños al piso de la pelvis, una zona muy delicada sobre todo para las mujeres con riesgo de sufrir incontinencia urinaria

  5. Piti Pinsach Avatar
    Piti Pinsach

    Lamento reiterar que los aumentos de presión que generan los ejercicios abdominales es una de las principales causas de la incontinencia urinaria. Citas que lo confirman:



    Hay estudios que demuestran fehacientemente la relación directa del deporte y la práctica de ejercicio físico con disfunciones del suelo pélvico en la mujer, causadas por el aumento de presión que éste provoca. Uno de ellos realizado sobre 179 mujeres entre 14 y 35 años muestran un 31{e30072f1a99c6c98cce57ffe6cdf2df60ae7d4ea931ea5ec7b71369bdab02c58} de incontinencia urinaria  en mujeres deportistas frente a un 2’85{e30072f1a99c6c98cce57ffe6cdf2df60ae7d4ea931ea5ec7b71369bdab02c58} en sedentarias. (Archivos de Medicina del Deporte, pág 471, Vol XVIII, núm 85, 2001).



     

    Recientemente, Nuria Sans especialista en fisioterapia uroginecológica del Instituto Dexeus de Barcelona, en una conferencia sobre la Salud de la Mujer que impartió a principios del 2009 dijo tajantemente que hacer abdominales debilita el suelo pélvico de las mujeres y a corto-medio plazo les provoca incontinencia urinaria.

     

    Bernardette de Gasquet, médico uroginecólogo, en su libro “Abdominales: parad la masacre” proporciona datos muy clarificadores sobre los peligros de los ejercicios abdominales tradicionales.

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