Caminar de manera frecuente es una de las actividades más beneficiosas para mejorar la salud. No es necesario que haga una maratón, lo importante es empezar a mover el cuerpo y dejar de lado para siempre al peor enemigo de la salud: la vida sedentaria.
A continuación, le indicamos algunos de los beneficios de esta actividad muy fácil, que aparte, la hacemos desde que tenemos un año de edad.
– Combinada con una dieta balanceada, caminar contribuye a la pérdida de peso y esto equivale a ventajas en la disminución de riesgos de trastornos cardíacos, cáncer, diabetes, etc.
– Media hora al día de ejercicios físicos, se vincula con un 30 al 40 por ciento de disminución de riesgos de trastornos cardíacos en las mujeres, según un estudio de salud realizado a 72,000 enfermeras.
– El mantenimiento del bombeo del corazón en condiciones normales lo acondiciona para trabajar con mayor efectividad y menor esfuerzo.
– Estimula el colesterol “bueno” (HDL) y disminuye el colesterol “malo” (LDL), que provoca acumulación de placas en las paredes de las arterias.
– Además, entre otras cosas, es una protección contra la fractura de cadera; mejora el estado de ánimo y el sueño; amplía la expectativa de vida y fortalece los músculos, articulaciones y huesos.
Para realizar una correcta caminata, es necesario seguir los siguientes consejos:
En primer lugar y siempre, consultar con el médico antes de comenzar cualquier rutina de ejercitación.
- Comenzar lentamente y por el tiempo que pueda resistir. A medida que se sienta más confiado, su impulso se acrecentará.
- Elija un sitio seguro y confortable para caminar.
- Si no se siente seguro al caminar, ha sufrido una caída o una rotura de huesos que límite su movilidad, puede usar bastones de caminata que le proporcionen equilibrio y fuerza adicional. También, si usa un andador o bastón, puede salir a caminar y moverse lo más que pueda.
- Si confronta problemas de mareo o falta de equilibrio, tal vez necesite un nuevo aparato para oír o nuevos anteojos: las funciones del oído y la visión contribuyen al buen equilibrio.
- Si no le gusta caminar solo o le preocupan cuestiones de seguridad, únase a un club de caminantes o pídale a un amigo o amiga que le acompañe. También puede pasear con su perro y como éste necesita salir al menos dos veces al día, puede convertirse en un incentivo de actividad para usted.
- Caminar en el agua le hace una sutil resistencia al cuerpo que crea más fuerza en los músculos. Investigue acerca de la existencia de gimnasios cercanos o centros para ancianos que tengan piscina.
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